Qué vas a preparar
Usa una hoja o una tabla sencilla con cuatro grupos: materiales consumidos, trabajo, otros gastos y cantidad de piezas terminadas. Guarda las referencias de compra para no depender de recuerdos. Este ejercicio es de organización y aritmética; no es una tarifa Martel ni asesoría tributaria.
Distingue lo comprado de lo utilizado. Si compras un rollo y solo consumes parte, registra el consumo del proyecto y conserva el saldo como material disponible. Anota también pruebas y descartes atribuibles al trabajo; no los escondas dentro de una cantidad inventada.

Pasos para avanzar
- Suma materiales. Tela usada, hilo, elástico, cierres, etiquetas o empaque, solo cuando realmente correspondan. Explica cómo calculaste cada consumo.
- Registra tu tiempo. Incluye preparación, corte, confección y revisión. Separa el tiempo de aprendizaje de una estimación para futuros trabajos: no supongas que todas las piezas tomarán lo mismo.
- Asigna otros gastos. Identifica qué parte del transporte, uso de equipos u otros gastos corresponde al proyecto. Evita contar el mismo concepto dos veces.
- Calcula el costo de referencia. Divide el total asignado entre las piezas terminadas que puedes entregar, no entre todas las piezas que pensabas producir.
- Define qué incluye el precio. Precisa cantidad, modelo, materiales y cambios. Si falta un requisito, déjalo pendiente antes de comprometer un importe.
Ejemplo puramente hipotético
Imagina 10 piezas con 200 unidades monetarias de materiales, 150 de trabajo y 50 de otros gastos asignados. El total es 400 y el costo medio, 40 por pieza. Si el precio fuera 50, quedarían 10 por pieza antes de cualquier costo, impuesto u obligación no incluido en el cálculo. No es una ganancia garantizada ni un precio recomendado.

Prueba y revisión
Ejercicio: completa el mismo esquema con los datos de una práctica. Si todavía no tienes compras reales, escribe «pendiente» en lugar de inventar montos. Después señala qué cambiaría si la cantidad o la personalización fueran distintas.
Un error común es tratar todo lo cobrado como ganancia. Otro es comparar dos precios que incluyen cosas diferentes. Antes de ofrecer un trabajo, revisa si puedes realizarlo, qué debes probar y qué condiciones necesitas aclarar.
La hoja te ayuda a hacer mejores preguntas; no demuestra que exista demanda ni que una actividad será rentable. Para obligaciones legales o tributarias, busca orientación específica por separado.

Resolvamos dos dudas
¿Debo copiar el precio de otro negocio?
Puede ser una referencia comercial, pero no reemplaza conocer tus costos, alcance y capacidad real para cumplir.
¿Estas cifras son precios de Martel?
No. Son números inventados únicamente para mostrar la suma y la división del ejemplo.

